Nina Simone ‘High Priestess of Soul’

Nina Simone, cantante, compositora, pianista y activista de los derechos civiles, es considerada una de las artistas más extraordinarias del siglo XX, un icono de la música estadounidense.

Dueña de un talento igual de histriónico que su carácter y un ferviente enaltecimiento de la cultura negra, aportaba a la escena musical del momento piezas que giraban en torno a amores idílicos, sensualidad, empowerment y defensa de los derechos de la comunidad negra.

Una artista a la cual no se le puede encasillar al 100% en un género, su música tiene ingredientes de jazz, soul, blues, folk y música clásica. Cautivó a una generación que creció entre guerras, paz, amor, psicodelia, liberación femenina y discriminación racial.

“Los críticos empezaron a preguntarse qué tipo de música yo tocaba”, escribió Nina en su autobiografía de 1991 titulada, I Put A Spell On You (Yo pongo un hechizo sobre ti), “y trataron de encontrar un lugar claro para archivarme allí. Era difícil para ellos porque yo tocaba música popular al estilo clásico, con una técnica de piano clásico influenciada por el jazz de coctel”.

Contaba la cantante…“Encima de eso incluía música gospel y canciones infantiles en mis presentaciones y ese tipo de temas eran identificados automáticamente con el movimiento folk. Asique para los críticos era un problema decir qué genero yo tocaba, porque había algo de todo, pero también significaba que era reconocida por diversos ambientes, por fanáticos del jazz, folk, pop, blues y por admiradores de la música clásica también”.

Nacida en 1933 en Carolina del Norte, Eunice Kathleen Waymon conocida artísticamente como Nina Simone, fue apodada como ‘High Priestess of Soul’ (Gran Sacerdotisa del Soul). Cuentan que a través de su música tenía la capacidad de lanzar un hechizo tan seductor e hipnótico que quien la escuchaba perdía el sentido del tiempo y espacio.

Empezó a tocar el piano a los 3 años de oído, e inició su carrera como pianista en la iglesia de su comunidad, para ese entonces no cantaba. Más tarde en su pueblo natal, se inició en la música clásica logrando la interpretación de las más elaboradas composiciones de Bach, Beethoven, Schubert, Chopin, entre otros.

Ingresó a Julliards en New York, para posteriormente continuar sus estudios como pianista clásica en el prestigioso Instituto Curtis de Música en Filadelfia, pero fue denegada su admisión a esta última. Nina siempre pensó que el tema tuvo que ver con racismo, un catalizador más que la convirtió en defensora de los derechos de su raza

Sus sueños de convertirse en una pionera afroamericana de la música clásica se empañaron en ese momento, sin embargo, continuó ofreciendo clases particulares de música a niños y tocando en bares de New Jersey. Así, se dio a conocer rápidamente por sus interesantes interpretaciones de canciones famosas versionadas en jazz, soul y con componentes clásicos. A los 24 años recibió su primera oferta para grabar, por parte de Syd Nathan, propietario del sello basado en Ohio, King Records, hogar del famosísimo James Brown.

A lo largo de su carrera además de sus canciones originales, Nina Simone incorporaba covers de “all time hits” como “My Baby Just Cares For Me,” grabada anteriormente por Nat King Cole, Count Basie, y Woody Herman. Su versión fue utilizada por la casa Chanel en un comercial de perfume en 1980, convirtiéndose en un éxito que logró la posición #5 en Inglaterra, y un “must” en su repertorio para el resto de su carrera.

Un concierto grabado en 1964 para el sello Phillips, dejó muy clara su postura frente a la libertad y justicia para todos, ubicándola irrevocablemente como una líder pionera e inspiración del Movimiento de Derechos Civiles de Estados Unidos.

Su canción original “Mississippi Goddam”, fue censurada en el Sur de USA, situación que no afectó en lo absoluto su disposición de continuar luchando por el tema. Sus móviles: el bombardeo a una iglesia de Alabama y el asesinato de Medgar Evers, famoso activista negro.

Aquellos que lograron estar cerca de ella, podían ver a la mujer detrás de la música, sentían el destello de un alma solitaria que comprendía el dolor de ser una incomprendida. Una de las grandes habilidades de Nina era la de entender las cualidades agridulces de la vida y traducirlas al idioma de la música.

40 años de carrera con más de 40 álbumes, vivió en países como Liberia, Barbados, Inglaterra, Bélgica, Suiza, Suecia, y Francia último país de residencia en donde falleció en 2003, a los 70 años.

Sobre su función como artista Nina dijo en su autobiografía “… hacer sentir a las personas a un nivel profundo. Es difícil describirlo porque no es algo que puedes analizar, para acercarse a lo que es, debes poder interpretarlo musicalmente. Y cuando lo logras, cuando le agarraste la idea al sentimiento, cuando logras enganchar a la audiencia, siempre sabes porque hay una especie de electricidad en el aire”.

Recomendación del redactor:
Netflix: “What happened Miss Simone (2015), Documental
Con información de: www.ninasimone.com

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